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Alimentos naturales para tener una buena salud auditiva

Una alimentación saludable puede tener un papel importante en el mantenimiento de la salud auditiva. Estudios demuestran que una mayor ingesta de pescado, ácidos grasos de cadena larga, ácido fólico, betacaroteno y las vitaminas A, E y C favorecen la protección auditiva. Los datos indican que unos niveles de ácido fólico reducidos supondrían un aumento del 34% del riesgo de sufrir pérdida de audición por envejecimiento. Por otro lado, el consumo de alimentos que han estado expuestos a metales pesados potencialmente ototóxicos, como el cadmio y el plomo, se han relacionado con casos de pérdida auditiva. Lo mismo se aplica a la obesidad y la inactividad física.

La deficiencia de algunos nutrientes también puede ser muy perjudicial para el oído. En países en los que se registran casos de desnutrición, por ejemplo, la deficiencia de micronutrientes como la vitamina A y el zinc se ha relacionado con la otitis media, considerada como una de las principales causas de la pérdida de audición infantil.

La importancia del Ácido Fólico

El ácido fólico también conocido como vitamina B9, presente principalmente el vegetales de hojas verdes y en la levadura, reduce notablemente el riesgo de sufrir pérdida auditiva. Estudios realizados por la Universidad de Sydney, Waeningen y también por la Academia Americana de Otolaringología han demostrado que la ingesta de esta vitamina reduce en un 20% el riesgo de pérdida auditiva en hombres de más de 60 años.

Ácidos grasos Omega 3, la clave de una dieta saludable

Los ácidos grasos Omega 3 se encuentran principalmente en los pescados, en concreto en el pescado azul, en las semillas de lino, de chía y en las nueces. El consumo de estés ácidos tienen efectos beneficiosos para los oídos. Un ingesta regular, de al menos dos veces a la semana, puede suponer una reducción del 42% del riesgo de sufrir pérdida auditiva en personas mayores de 50 años.

Vitamina A, una aliada de la salud auditiva

Un estudio realizado por investigadores japoneses ha demostrado una importan conexión entre el consumo de vitamina A y la pérdida auditiva. Un alto consumo de esta vitamina se asocia a un bajo índice de pérdida de audición. Existen un sinnúmero de alimentos que contienen vitamina A como por ejemplo los productos lácteos, huevos, algunas cardes y en prácticamente todos los vegetales de colores amarillos, rojos y verdes como las zanahorias, calabacines, lechugas, espárragos, etc.

La anemia y la pérdida de audición súbita

Investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania (Estado Unidos) han observado que la denominada anemia ferropénica, causada por déficit de hierro, puede estar asociada con sordera súbita. Teniendo en cuenta el papel del hierro en el sistema vascular y nervioso, se puede llegar a la conclusión de que la falta de este nutriente en el cuerpo aumenta la posibilidad de pérdida auditiva.

Además, la anemia por deficiencia de hierro se relaciona directamente con un aumento del riesgo de sufrir ictus isquémico, causado por la disminución del nivel de hemoglobina, y con una reducción de la producción de mielina, que puede causar daño a la vaina del nervio auditivo.

Diabetes e Hipertensión

La diabetes y la hipertensión, son dos enfermedades que están estrechamente vinculadas a la alimentación y también están relacionadas con problemas de audición.

La incidencia de sordera, utilizando como parámetros la pérdida de sonidos puros de más de 25 dB es mayor en las personas con diabetes. El porcentaje de pérdida auditiva en personas que sufren diabetes puede alcanzar hasta al 69,7% mientras que en los pacientes no diabéticos la tasa no supera el 45%.

En el caso presión arterial alta, la pérdida de audición se debe a que la hipertensión actúa como un factor de aceleración de la degeneración auditiva.

Toda esta información pretende resaltar la importancia de la dieta saludable y balanceada que en su conjunto ayudan en la prevención de problemas auditivos.