Bienvenido a Centros Auditivos Oír Vital - Localiza tu Centro


  Llámanos : 800 009 030 TELEFONO GRATUITO

Neuritis vestibular y laberintitis, dos infecciones que afectan el oído interno

La laberintitis y la neuritis vestibular son trastornos causados por algún tipo de infección en el oído interno o en los nervios que conectan esta parte del oído con el cerebro. La inflamación producida por la infección causa una interrupción de la transmisión de información sensorial desde el oído al cerebro lo que puede provocar mareos, vértigo y problemas de audición o visión.

Las infecciones del oído interno son generalmente virales aunque con menos frecuencia, la causa también puede ser bacteriana.

El laberinto, situado en el oído interno, cumple dos funciones: audición y equilibrio. La función auditiva implica la cóclea, una estructura en forma de caracol que esta llena de terminaciones nerviosas sensibles y fluidas que transmiten señales de sonido al cerebro.

La función de equilibrio involucra los órganos vestibulares que son los encargados de proporcionar al cerebro información sobre el movimiento de la cabeza. Las señales viajan desde el laberinto hasta el cerebro a través del nervio vestibulococlear (el octavo par craneal), que tiene dos ramas. Una rama (el nervio coclear) transmite mensajes del órgano auditivo, mientras que la otra (el nervio vestibular) transmite mensajes de los órganos del equilibrio.

Cuando se produce una infección en en oído interno las señales enviadas son defectuosas de modo que el cerebro recibe una información errónea que termina por provocar mareos y vértigo.

La neuritis afecta principalmente el equilibrio de la persona causando vértigo o mareo sin embargo no perjudica la audición mientras que la laberintitis (inflamación del laberinto) provoca además de una afectación del equilibrio, problemas y cambios en la audición y mareos o vértigo.

Síntomas de la neuritis y laberintitis

Los síntomas de la neuritis pueden ser leves o graves, desde sutiles mareos hasta una sensación de vértigo intenso. También pueden incluir náuseas, vómitos, inestabilidad y desequilibrio, dificultad para la visión y problemas de concentración.

La laberintitis puede producir los mismos síntomas, junto con tinnitus (zumbido o ruidos en el oído) y / o pérdida de la audición.

El inicio de los síntomas suele ser muy repentino, con mareos intensos que se desarrollan de forma abrupta durante las actividades diarias de rutina. En otros casos, los síntomas están presentes al despertarse por la mañana.

Diagnóstico y tratamiento

No existen pruebas específicas para diagnosticar la neuritis vestibular o laberintitis. Por lo tanto, a menudo es necesario pasar por un proceso de «descarte» para diagnosticar la afección. Debido a que los síntomas de un virus del oído interno a menudo coinciden con los síntomas de otros problemas, es necesario un examen exhaustivo para descartar otras causas de mareo, como apoplejía, traumatismo craneoencefálico, enfermedades cardiovasculares, alergias, efectos secundarios de medicamentos recetados o no recetados (incluido el alcohol, tabaco, cafeína y muchas drogas ilegales), trastornos neurológicos y ansiedad.

Detectado el problema, se determinará el tratamiento más indicado para curar la inflamación.

Si se trata oportunamente, estas infecciones del oído interno no causan daños permanentes. Sin embargo, la falta de tratamiento adecuado puede llegar a provocar una daño irreversible y una pérdida auditiva permanente.

El vértigo posicional paroxístico benigno también puede ser un tipo secundario de mareo que se desarrolla a partir de neuritis o laberintitis y puede reaparecer de forma crónica. La laberintitis también puede causar hidropesía endolinfática (fluctuaciones anormales en el líquido del oído interno llamada endolinfa).

Si a pesar del tratamiento los síntomas persisten durante varios meses,  puede ser recomendable realizar  ejercicios de rehabilitación vestibular (una forma de fisioterapia) para evaluar y reeducar la capacidad del cerebro para ajustarse al desequilibrio vestibular. Usualmente, el cerebro puede adaptarse a las señales alteradas que resultan de laberintitis o neuritis a través de un proceso conocido como compensación.

Detectar el problema y buscar ayuda especializada es el primer paso para recuperar la salud auditiva y evitar daños permanentes en la audición.