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Los fuegos artificiales pueden afectar la audición

Ya falta poco para dejar atrás el 2016. Las expectativas y los buenos deseos invaden cada rincón del planeta. Muchas ciudades recibirán al Año Nuevo con una gran quema de fuegos artificiales: una verdadera explosión de luz y belleza que invadirán, por unos minutos, los cielos de la mayoría de las ciudades españolas. Ahora bien, dejando de lado la magia de fin de año, los fuegos artificiales pueden causar graves daños a la salud auditiva, además de riesgos de accidentes y quemaduras durante la manipulación de los mismos.

Los shows de pirotecnia forman parte de una antigua tradición para celebrar fechas especiales, pero la quema de fuegos produce un ruido intenso que puede provocar pérdida auditiva temporal o incluso permanente en función del nivel de ruido al que nos exponemos. Los grandes villanos sin duda son los cohetes y petardos. Pueden causar un trauma acústico o pérdida auditiva unilateral o bilateral, que puede ser temporal o, en casos más graves, irreversibles. Los principales afectados son las personas que manipulan estos artefactos sin protección o bien los espectadores más próximos al lugar de detonación.

El potente sonido, que puede alcanzar una intensidad de 175 decibelios, es captado por el oído y rápidamente alcanza las células ciliadas y los nervios del oído interno, que son los receptores sensoriales del sistema auditivo. Para tener una idea de lo fuerte que este ruido, un avión durante el despegue produce un sonido de 130 decibelios.

Cuando hay secuelas, la pérdida de audición suele ser unilateral (en un oído) y se inicia con el aparecimiento inmediato de acúfenos, problema que afecta aproximadamente a 28 millones de personas en todo el mundo. Pero también puede surgir otros problemas como mareos, presión en los oídos y dificultades de audición tras la explosión. Estos síntomas suelen ser temporales y desaparecen al cabo de unas horas o días, pero si los síntomas persisten conviene consultar con un especialista para valorar si la deficiencia auditiva es temporal o permanente.

¿Y cómo protegerse? La mejor forma de prevenir incidentes es mantenerse alejados de la fuente de sonido, en este sentido se recomienda situarse a unos 20 o 30 metros de las zonas de explosión. Por otro lado, es conveniente utilizar tapones para los oídos o cascos para proteger la audición.

El hecho es que, en las celebraciones de fin de año, ruido es lo que no falta. Después de los fuegos artificiales viene la fiesta, las risas y la música a todo volumen. Por eso es necesario recordar que estar expuesto con cierta frecuencia a ambientes ruidosos puede contribuir a una pérdida gradual de la audición. Todo ruido por encima de los 85 decibelios es perjudicial a largo plazo. La pérdida auditiva, en general,es acumulativa. Por eso conviene recordar que en fiestas, como las que se presentan estos días, es necesario tomar ciertas precauciones para evitar problemas mayores.