Bienvenido a Centros Auditivos Oír Vital - Localiza tu Centro


  Llámanos : 800 009 030 TELEFONO GRATUITO

Relación de alzheimer y pérdida auditiva

Las personas con pérdida auditiva en distintos niveles poseen alto riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, además de otros trastornos cognitivos que afectan áreas como el lenguaje, la memoria y la capacidad para retener información, según diversos estudios científicos recientes.

Quienes poseen hipoacusia de leve a severa tienen cinco veces más posibilidades de sufrir alzhéimer, en comparación con las personas que registran niveles normales de audición, según los resultados de las investigaciones.

Específicamente en el caso de los hombres, la cifra se ubica en casi un 70% de probabilidades, por lo que es una tasa muy elevada. Este cuadro clínico podría empeorar progresivamente según la gravedad de la pérdida auditiva.

Mientras más severo sea el diagnóstico de hipoacusia, mayor será la posibilidad de que aparezca el alzhéimer. Por ejemplo, los pacientes con pérdida de audición leve tienen casi el doble de posibilidades, número que aumenta al triple para aquellos que tienen hipoacusia moderada; cinco veces para los que presentan pérdida de audición severa y hasta 20 por ciento en adultos mayores con hipoacusia crónica.

En este último grupo de la población, que incluye a personas mayores de 60 años, el riesgo de padecer alzhéimer se equipara al de desarrollar demencia, otro trastorno cognitivo que afecta la memoria.

¿Cuál es la conexión?

A nivel científico, este incremento en las probabilidades de desarrollar el trastorno se debe a que cuando el área del cerebro que se encarga de la audición deja de funcionar, se pierde parte del tejido, provocando que se encoja un poco y modifique su estructura original.

Y aunque el cerebro naturalmente se encoge con el paso del tiempo a medida que avanzamos hacia la vejez, los científicos han demostrado que en las personas con hipoacusia este proceso se acelera, por lo que la atrofia cerebral ocurre mucho más rápido.

La segunda causa de peso se debe a la exigencia extra que el cerebro asume cuando una persona posee pérdida auditiva. Los pacientes con hipoacusia hacen un esfuerzo adicional para tratar de entender lo que escuchan o interpretar los sonidos que apenas logran percibir.

Cuando esto sucede a diario, el cerebro automáticamente comienza a utilizar energía que estaba destinada a otras de sus funciones, específicamente las referidas a la memoria, retención de información o capacidad de análisis y comprensión del entorno. Es aquí donde aparece la conexión entre la hipoacusia y el Alzheimer.

Otra causa importante en el desarrollo del Alzheimer a partir de la pérdida de audición se refiere a los distintos trastornos psicológicos y enfermedades mentales que puede provocar la hipoacusia, entre las que se destacan la paranoia, la depresión, el aislamiento social y la ansiedad.

¿Cómo puede prevenirse?

La buena noticia es que los pacientes con hipoacusia pueden prevenirlo con éxito y evitar desarrollar alzhéimer o demencia a partir de su pérdida auditiva. Una de las claves es el uso de audífonos.

Tomar la decisión de utilizarlos no solo mejora su calidad de vida blindándolos contra la depresión y el aislamiento social, sino que les permite mantener activas todas las funciones del cerebro, por lo que podrán entender eficientemente el mundo que les rodea pese a sus problemas para percibir sonidos.

Al usar audífonos, los pacientes con hipoacusia pueden mantener conversaciones con sus seres queridos, realizar actividades laborales eficientemente y hacerse cargo de sus tareas cotidianas de forma independiente.

Como resultado, obtendrán la posibilidad de mantener el equilibrio ideal a nivel social, emocional y mental, tres elementos indispensables para vivir bien y mantenerse al margen de los trastornos cognitivos.

Si desea asesorarse sobre el estado de salud de sus oídos y explorar las opciones de audífonos ideales para usted, puede contactar con nuestros centros auditivos Oír Vital solicitando una audiometría y cita gratuitas, llamándonos al número sin coste 800 009 030.